Museo de Arte de Ponce

March, 2013

Otra memoria para su historia

Actividades Otra memoria para su historia

Rosario Ferré asistió a la presentación de su obra Memoria en el Museo de Arte de Ponce

(fotos / JORGE.RAMIREZ@GFRMEDIA.COM)

Por Tatiana Pérez Rivera / tperez@elnuevodia.com

A quien le quede duda de que la escritora ponceña Rosario Ferré sigue siendo una mujer valerosa debió acudir a la presentación de su libro Memoria, editada por Ediciones Callejón, celebrada anoche en el Museo de Arte de Ponce.

En un salón repleto de amigos y fanáticos de siempre, la escritora escuchó atenta las descripciones de esta nueva entrega. Ataviada de blanco, alerta, dispuesta, la escritora desafió pronósticos con su presencia. Después de todo, se trata de la misma mujer que a lo largo de su carrera no ha dudado en tocar temas incómodos para los suyos y para su entorno.

“Rosario Ferré siempre ha sido una escritora valiente”, inició su alocución la crítica literaria Carmen Dolores Hernández, quien junto al poeta José Luis Vega desnudaron el reciente trabajo de Ferré y lo contextualizaron con su obra. Su esposo, Agustín Costas, escuchaba atento y tomaba su mano ocasionalmente.

Hernández resaltó la eterna disposición de Ferré a “lanzarse, a explorar, a innovar, a arriesgar lo alcanzado por llegar a metas mayores” y además consignó que el trabajo literario de esta ha incentivado “la revisión de ideas, el diálogo y la controversia” en el país.

Al adoptar una posición crítica con su mundo y descorrer el velo que lo cubría, descubrió “el vacío que yacía en su centro”, mencionó Hernández y agregó que dicha cualidad es compartida por varios personajes en sus distintas novelas y cuentos.

A juicio de la crítica literaria, “Memoria corona la obra de Rosario y conversa con las anteriores”.

“Muchos leerán este libro con curiosidad”, vaticina sobre lectores que buscarán comprobar “si la manera que ella vivió su vida concuerda con cómo ellos la vieron transcurrir desde afuera”.

Eso en la primera parte porque en la segunda, Ferré dedica toda su atención a su vida como escritora, a esa vocación que abrazó, quizá tarde en su vida, pero con pasión.

Según Hernández, leer Memoria es fundamental para la apreciación de la obra entera de Ferré. Ya se lo había dicho antes en una entrevista con esta.

“Escribo para conocerme a mí misma y reconocer lo que hay de mí en el prójimo… Mientras estoy escribiendo, soy”, dijo en aquella ocasión la escritora.

Por su parte, Vega destacó que Memoria mantiene “un diálogo tenso consigo y con el cuento La heredera” con el que su colega Manuel Ramos Otero aludía a su vida.

Luego de puntualizar la presencia constante de las casas y espacios en que Ferré ha vivido a lo largo de las páginas, el poeta concluyó que en esta reciente entrega, “la naturalidad suplanta rebeldías de antes” en el estilo y el acercamiento a la narración.

“No hubiese sido escritora si no me hubiese ido de Ponce”, extrae Vega de las memorias de la autora.

Aunque anoche, Ponce estaba allí para quererla y celebrarla.

Anadele Bravo Nones y Margarita Guzmán se definieron “como amigas de la infancia”. Allí estaban para saludarla, para revivir coronaciones y viejos cuentos de Ponce, esa casa a la que todos vuelven.