Desde el inicio de su historia, el Museo de Arte de Ponce ha recibido donaciones generosas e importantes como 17 obras del renacimiento y el barroco de la Fundación Samuel H. Kress en 1962. A esta importante aportación siguieron otras de arte prehispánico y africano, piezas art nouveau en vidrio y colecciones de arte popular puertorriqueño. Además de esta donaciones, el museo ha recibido amplias selecciones de la producción de artistas activos en Puerto Rico como el ponceño Miguel Pou (1880-1968), el fotógrafo Jack Delano (1914-1997), el colectivo de Casa Candina (establecido en 1980) y el pintor y grabador cubano Emilio Sanchez (1921-1999). El Museo de Arte de Ponce es el mayor depositario de la producción del artista, gracias a la generosa donación de más de 400 obras que la fundación que lleva su nombre hizo en 2010.
Recientemente la colección ha crecido de manera considerable. Entre 2005 y 2010, el museo ha recibido 722 objetos, la mayoría datan de los siglos XX y XXI. Una adquisición reciente a la colección recibe a los visitantes en la entrada principal del museo. Pinceladas al vuelo (Brushstrokes in Flight), obra de Roy Lichtenstein (1923-1997) de 25 pies de altura, es la primera escultura monumental que la fundación del artista ha donado a museo alguno.
En noviembre de 2010, en el marco de su reapertura, el Museo de Arte de Ponce adquirió el monumental lienzo La Batalla de Treviño del maestro Francisco Oller y Cestero. La obra, que permaneció en una colección privada en España por 132 años, ahora pertenece al patrimonio cultural de Puerto Rico. A partir del 14 de julio de 2011 está expuesta para el disfrute del público por primera vez en su historia. Esta adquisición se inserta dentro de la larga tradición del Museo de Arte de Ponce en el apoyo y la promoción de la herencia artística puertorriqueña. En 1983, el museo organizó la primera gran retrospectiva de Oller, titulada Francisco Oller: un realista del impresionismo. En 2005 presentó Mi Puerto Rico: grandes maestros de la pintura en la isla, 1780–1952, exhibición que viajó a dos instituciones en Estados Unidos y dio a conocer a grandes maestros nuestros ante nuevos públicos. Hoy les invito a continuar celebrando y compartiendo el legado artístico de la isla al dar juntos la bienvenida a La Batalla de Treviño en su ingreso a la colección permanente.